miércoles, 17 de septiembre de 2014

EL PROCESO DE REVOCATORIA EN EL PERÚ



En el Perú, tan importante como las Elecciones Regionales y Municipales, son las Consultas Populares de Revocatoria de Autoridades (CPR). La experiencia reciente nos demuestra cómo los perdedores de un proceso electoral, muchas veces se convierten en los impulsores de las CPR de autoridades. Por tal motivo, en esta oportunidad, analizaremos el contenido del Proyecto de Ley presentado por los organismos electorales (JNE, ONPE y RENIEC) que busca mejorar el marco normativo de la CPR en nuestro país.


Así, en abril del año pasado (28/05), luego de un trabajo conjunto, los organismos electorales -JNE, ONPE y RENIEC-, presentaron una iniciativa legislativa (Proyecto de Ley N° 2274/2012) que tiene por objetivo fundamental incidir en los temas centrales referidos a la Consulta Popular de Revocatoria (CPR).

Del mismo modo, se advierte en la propuesta, que lo que se busca con este Proyecto es la formulación de una legislación que sea capaz de hacer compatibles dos valores fundamentales del sistema democrático: el principio de participación política y el de gobernabilidad democrática.

Para ello, los organismos electorales han llevado adelante un estudio minucioso acerca del efecto que el proceso de consulta popular de revocatoria de autoridades ha tenido en nuestro sistema político durante los últimos 16 años (1997-2013).



  1. Datos
Pero antes de dar a conocer el contenido de este Proyecto, creemos importante presentar algunos datos que nos permiten apreciar la magnitud de la problemática que en esta oportunidad se busca corregir con la presentación de esta iniciativa legislativa:

-       En nuestro país han sido sometidos a CPR 4712 autoridades municipales. Esta cifra convierte al Perú en el país con más CPR en el mundo (y con mayor número de autoridades revocadas).
-       En nuestro país se han revocado a 1552 autoridades municipales, ninguna regional, de ellas 279 son alcaldes y 1273 regidores.
-       De un total de 757 de circunscripciones en donde se han realizado CPR, son distritos 748 y solo 6 provincias.
-       Del total de esas circunscripciones, casi el 92% tienen menos de cinco mil electores.
-       De los 5800 kits electorales vendidos fueron aprobadas 1159 solicitudes. Es decir, el 20% de kits electorales vendidos terminan dando lugar a CPR en nuestro país.


-       El motivo que con mayor frecuencia suelen exponer quienes impulsan la CPR es el “incumplimiento de procesas electorales y plan de trabajo (16.3%), seguido de la “incapacidad de la gestión municipal” (10.7%) y la malversación de fondos (10.5%), entre otros.
-       El porcentaje mayor de circunscripciones en donde se han llevado a cabo las CPR se encuentra en la Sierra (60.5%), seguida de la Costa (30.4%) y el menor número en la Selva (9.1%).
-       El 20% de los promotores que impulsan las CPR, habían sido candidatos (dato registrado en el 2012), en las elecciones que perdieron. Es difícil conocer el número exacto de promotores que actúan bajo las órdenes o influencias de terceros, otros ex candidatos o ex alcaldes.
-       Existen distritos (San Silvestre de Cochan en Cajamarca o Curimaná en Ucayali, por ejemplo) en los que se han realizado CPR en todos los mandatos posibles. Desde 1995 entonces, en estas circunscripciones, no ha habido alcalde electo que no haya pasado por un proceso de este tipo.



  1. El Proyecto
Ahora bien, luego de exponer algunos de los datos recogidos durante este periodo de implementación de este mecanismo, pasaremos a analizar el contenido del Proyecto. Formalmente, este Proyecto de una Nueva Ley de los Derechos de Participación y Control Ciudadanos, consta de la respectiva Exposición de Motivos y de un cuerpo legal compuesto por cuarenta y dos (42) artículos y cuatro (4) Disposiciones Modificatorias, Derogatorias y Finales.
A continuación, resumiremos brevemente las partes más importantes del  Proyecto: i) El diagnóstico (problemas del diseño normativo actual); y ii) Las soluciones que el Proyecto recoge.

i)             El diagnóstico (problemas del diseño normativo actual)

a)    Primer Problema: el número de firmas que se requiere para convocar a una CPR

La actual legislación dispone que para solicitar la CPR se requiere la adhesión del 25% del padrón electoral de la circunscripción, con un límite de 400 mil firmas. Sin embargo, este umbral del 25% no opera para Lima Metropolitana, ya que para esta se requiere únicamente la firma de 400 mil ciudadanos. Esto quiere decir que para Lima Metropolitana basta con que el 6.7% de los electores firme la lista de adherentes para que la convocatoria proceda.

b)   Segundo Problema: el momento en el que se puede llevar a cabo una CPR

Actualmente, la revocatoria puede ser convocada en el segundo y tercer año del mandato. Ahora bien, si la finalidad de este mecanismo es evaluar el desempeño de las autoridades municipales, y ese desempeño debe ser merituado en función al programa de gobierno municipal propuesto durante la campaña electoral, ¿Qué evaluación objetiva puede llevarse a cabo a la mitad del periodo? Recordemos que muchos kits electorales son comprados el primer día útil del segundo año de gestión; es decir, cuando es casi imposible saber si la gestión será o no exitosa.

c)    Tercer Problema: el número de votos necesarios para revocar a una autoridad

Ahora, se requiere la mitad más uno de los votos válidos. Pero además se señala que para que la revocatoria proceda se necesita la participación del 50% de los electores. Como podemos darnos cuenta, esta lógica es absolutamente irracional pues puede conducirnos a un escenario totalmente absurdo en cual la autoridad democráticamente elegida termina siendo revocada con un número de votos inferior al que obtuvo para ganar las elecciones.



d)   Cuarto Problema: la convocatoria a Nuevas Elecciones Municipales (NEM)

El actual diseño señala que si se revoca a un tercio del concejo municipal o regional, se debe convocar a NEM. Como se ha podido constatar a lo largo de los años, esta posibilidad de convocar a NEM se ha convertido en un incentivo pernicioso para solicitar la revocatoria. Pareciera que lo único que les interesa a quienes promueven la revocatoria (que son básicamente los que perdieron en la elección pasada o los enemigos políticos de la autoridad) es abrirse un nuevo camino para llegar al gobierno municipal o regional. 

e)    Quinto Problema: la fiscalización del financiamiento invertido por las agrupaciones política en los procesos de revocatoria

Actualmente, no existe una norma expresa que obligue a las organizaciones políticas (oficialistas y opositores) que participan en la CPR a rendir cuentas sobre sus fuentes de financiamiento ante la autoridad electoral competente. Esta situación genera dudas en torno al origen del dinero, público y privado, con el que se financian estas campañas.

ii)            Las soluciones que el Proyecto recoge

La propuesta presentada por los organismos electorales presenta 5 soluciones para la problemática antes descrita. Estas son:

  1. Sobre el número de firmas que se requiere para convocar a una CPR
La propuesta busca establecer un único criterio aplicable a todos los casos (25%), teniendo en cuenta que ese porcentaje está en función del aumento o disminución de la población electoral. Esto evitará que el fundamento mismo del principio democrático se vea vulnerado, pensemos: ¿Por qué sólo el 6.7% de la población electoral en Lima puede obligar al 93,3% restante a acudir a las urnas? Este es el problema puntual que se pretende corregir con esta propuesta.

  1. Sobre el periodo en el que se puede llevar a cabo una CPR
La propuesta establece que la CPR proceda una vez en el periodo, y siempre el tercer domingo del mes de noviembre del tercer año (así los ciudadanos tendrán un mayor tiempo para evaluar a la gestión). Eso además permitirá que las entidades estatales calendaricen y programen de mejor manera los procesos electorales en nuestro país.



  1. Sobre el número de votos necesarios para revocar a una autoridad
La propuesta señala que la cantidad de votos para la revocación nunca puede ser menor a la cantidad de votos con los que la autoridad en consulta fue elegida. Además, la opinión del JNE, la misma que compartimos, señala que para revocar a las autoridades se requiere el voto aprobatorio de la mitad más uno de los electores hábiles del padrón de la circunscripción, y no de tan sólo el 50% de los votos válidos, como ocurre ahora.

  1. Sobre la convocatoria a Nuevas Elecciones Municipales (NEM)
La propuesta busca eliminar las NEM y pasar a un sistema de sucesión. Es decir, si se revoca a una autoridad quien lo remplaza es el suplente de esa lista. Con lo cual, lograríamos eliminar la transitoriedad que actualmente padecemos, con autoridades cuyo periodo de mandato es bastante efímero, situación que genera inestabilidad e ingobernabilidad para nuestro sistema político.

  1. Sobre la fiscalización del financiamiento invertido por las agrupaciones política en las CPR
La propuesta plantea dotar a la ONPE de las competencias necesarias para efectuar dicha labor de fiscalización. En un país con índices de corrupción tan altos como el nuestro, resulta fundamental identificar el origen de los fondos y la identidad de los aportantes privados, pues ello nos permitirá conocer a las personas, empresas, gremios y movimientos que respaldan el proceso y sus posibles intereses.



  1. Un pesimismo justificado
En la academia existe un consenso, más o menos general y estable, en torno al diagnóstico de la problemática hecha por los organismos electorales sobre esta materia y a las soluciones propuestas en el Proyecto. Sin embargo, -esa es la pregunta que me hacen alumnos y colegas- ¿Es posible que este Proyecto sea aprobado por el Congreso de la República? Leo la columna de Carlos Meléndez (25/08/2014), y debo confesar que la misma me ayuda a responder la pregunta que acá planteamos.

Este politólogo dice lo siguiente: “En el Perú, disculpen la crueldad, el intelectual está condenado a ser pesimista. Existe una división natural entre intelectuales (pesimistas por naturaleza) y políticos y tecnócratas (optimistas por obligación)”. No obstante ello, espero que los políticos hagan que me coma mi pesimismo, y aprueben este Proyecto que es –por muchas razones- mejor que la actual Ley de Derechos de Participación y Control Ciudadanos.

Nota: Resulta necesario reconocer el esfuerzo hecho por los tres organismos electorales -JNE, ONPE y RENIEC- en el diseño, elaboración y presentación de este Proyecto de Ley. 


Los interesados en el tema, pueden revisar el artículo del profesor Fernando Tuesta Soldevilla titulado: “Las revocatorias en el Perú: entre la participación y la gobernabilidad en el Perú”.

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martes, 3 de diciembre de 2013

¿POR QUÉ NO PARTICIPARON LOS PARTIDOS POLÍTICOS REVOCADORES EN ESTAS ELECCIONES?

Esa es la pregunta que muchos ciudadanos me han hecho durante los últimos días. ¿Por qué apristas, fujimoristas, solidarios y restauradores no participaron en estas NEM? ¿Acaso estas elecciones no eran importantes? ¿Por qué si fueron ellos los que impulsaron la revocatoria, ahora simplemente deciden patear el tablero y no participar? ¿Es que acaso nos tomaron el pelo? ¿Es que acaso lo único que realmente les interesaba era sacar a Susana Villarán (SV) del cargo de alcaldesa?
Todas estas preguntas, que cualquier ciudadano de a pie tiene el derecho de hacerse, explican, de una u otra manera, la incertidumbre y la desazón con las que muchos ciudadanos hemos ido a votar este domingo 24 en el marco de las NEM. Recordemos que en esta elección, los vecinos de Lima teníamos que elegir a los reemplazantes de los 22 regidores que fueron revocados en la elección de marzo.
La irresponsabilidad de los revocadores
Así, los partidos políticos (revocadores) estaban en la obligación política de presentar su lista de candidatos y hacer campaña para lograr colocar al mayor número de estos en el Concejo Municipal de Lima Metropolitana. Claro, asumiendo que su afán revocador respondía a una sana preocupación por el buen gobierno municipal, y no simplemente al apetito político de lograr, vía revocatoria, lo que no habían conseguido en las urnas en la elección de 2010. Sin embargo, una vez más, los ciudadanos hemos sido testigos de la crisis por la que atraviesa nuestro sistema de partidos, además del cinismo y de la falta de coherencia política de quienes apoyaron decididamente la revocatoria de SV.
Ellos, sí, ellos, apristas, fujimoristas, solidarios y restauradores, o mejor dicho, Alan García, Keiko Fujimori, Luis Castañeda y Humberto Lay, líderes de las citadas agrupaciones, al no haber podido revocar a SV, simplemente decidieron que estas NEM no tenían mayor importancia para sus “intereses políticos”, y como para ellos los más de 100 millones de soles invertidos en la revocatoria de marzo no significan absolutamente nada, prefirieron tomarse un cómodo respiro y dejar que “la desinformación ciudadana” se apodere del proceso electoral y termine por demostrarnos, como ya es costumbre, que lo menos importante para nuestros políticos es el fortalecimiento del sistema democrático.
Los problemas que generan las NEM
Como se sabe, la regla electoral vigente señala que si se revoca a un tercio del concejo municipal o consejo regional, se debe convocar a NEM (tal y como ocurrió en marzo pasado). Ello genera, a mi modo ver, tres consecuencias negativas para nuestra institucionalidad municipal.
La primera es que se ha convertido en el principal incentivo para solicitar la revocatoria (un gran porcentaje de quienes se encuentran comprometidos en el proceso revocatorio  son ex candidatos, ex alcaldes o agrupaciones enemigas de la autoridad de turno).
La segunda es que crea provisionalidad, pues entre la revocatoria de una autoridad y las elecciones que permitan elegir a su reemplazo, el mandato de alcaldes y regidores varía entre seis meses y más de un año. Esta situación debilita a la institucionalidad municipal pues genera un fraccionamiento del periodo de mandato en el que difícilmente una autoridad tiene tiempo suficiente para desarrollar una óptima gestión municipal.
Por último, y como ha ocurrido en la mayoría de los casos, luego de las NEM (esto también ocurrirá en Lima), el alcalde, que como SV, se salvó de la revocatoria, termina perdiendo la mayoría absoluta que obtuvo cuando ganó las elecciones en las que fue elegido, la misma que en teoría, no necesariamente esto ocurre en la práctica, le permite gobernar con tranquilidad e implementar el plan de gobierno municipal que ofreció durante la época de la campaña municipal.
Si no logran revocar al alcalde entonces no participan en las NEM
Incluso hay casos en los que municipios con cinco regidores, que son la mayoría en el país, han terminado con tres o cuatro organizaciones en el concejo municipal, cuando antes la mayoría tenía cuatro regidores, más el alcalde, y la minoría un regidor. Situación, que como todos pueden imaginar, genera un profundo caos e ingobernabilidad a nivel local.
Al parecer, para algunos partidos y movimientos, entre los cuales podemos contar a apristas, fujimoristas, solidarios y restauradores, las NEM cobran importancia únicamente cuando el “paquete electoral”, les permite a los revocadores colocar a un nuevo alcalde (de los suyos) en el puesto de la autoridad a la que lograron sacar del municipio. En otras palabras, si los revocadores lograban expulsar del cargo a SV, estoy seguro que todos estos “partidos” hubiesen invertido ingentes cantidades de dinero y esfuerzo organizativo para entrar al gobierno municipal, pero por la puerta falsa, no lo olvidemos.
Un problema político nacional
Pero esta problemática, como lo demuestra la estadística, se ha venido replicando durante los últimos años en casi todo el país. Así, por ejemplo, tenemos a las NEM del 2010, en las que, en determinadas circunscripciones, no se presentó ninguna lista. En ellas, las autoridades provisionales se convirtieron en permanentes. Asimismo, en el proceso electoral del pasado 7 de julio se debieron excluir a 14 circunscripciones de las NEM, en la medida en que no se presentaron listas de candidatos o las que se presentaron fueron declaradas improcedentes.
Así, el balance de 16 años de revocatoria muestra que el incentivo ha sido la realización de las llamadas NEM. Es decir, el incentivo del control ciudadano encaminado a revocar a la autoridad fue superado por el adelanto de las elecciones, a través de las NEM, como se ha manifestado en la última década y media. Por tanto, el balance del uso otorgado al mecanismo de la revocatoria nos obliga a reformar la normativa electoral vigente para que su aplicación sea coherente con los propósitos de participación y control, e impida que oscuros intereses políticos terminen complotando contra la propia democracia, ya que como hemos advertido, la revocatoria, en muchos casos, se ha convertido en un arma de venganza que un sector de opositores usa para liquidar a la autoridad municipal que les resulta incómoda.


La reforma no debe esperar

Por eso es importante que el Congreso de la República, apruebe el contenido y adopte las propuestas más importantes que los tres organismos electorales han formulado en el Proyecto de Ley Nº  02274-2012/JNE referido a la Nueva Ley de los Derechos de Participación y Control ciudadanos (Proceso de Revocatoria de Autoridades), una de las cuales busca justamente eliminar las NEM.


Luego de haber sido testigos de la irresponsabilidad y la falta de ética política exhibida por los revocadores, partidos que anteponiendo sus menudos intereses, decidieron complotar abiertamente contra la institucionalidad democrática, poniendo en riesgo la gobernabilidad de la ciudad, demostrando, como tantas veces ha ocurrido en nuestro país, que una de las grandes taras que tenemos como país es nuestra falta de cultura cívico-democrática y nuestra informalidad política. Pero en todo caso, resulta positivo que los grandes vencedores en la jornada del día de ayer hayan sido el PPC (29.6%) y SOMOS PERÚ (25.9%), partidos con los que tengo profundas diferencias ideológicas y programáticas, pero a los que debo reconocerles su vocación institucional y su seriedad política en este proceso.



Finalmente, y volviendo al tema de las NEM, esperamos que el Congreso de la República las eliminen, pues ello permitirá acabar con el incentivo perverso de la revocatoria, evitando que sea utilizada como arma política para forzar nuevas elecciones. Tengamos presente, que el costo que las NEM generan es, sobre todo, institucional y político, pero debemos también considerar el ahorro que para el erario nacional representa la solución que proponemos a esta problemática.

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lunes, 18 de marzo de 2013

¿QUÉ NOS DEJA LA VICTORIA DEL NO?





Susana Villarán puede respirar tranquila, al menos por unos días. Los resultados no se moverán. Lima, mayoritariamente la ratificó en el cargo de alcaldesa para el que fue democráticamente elegida en 2010. Pero SV debe ser cautelosa y humilde en esta hora. Ha llegado el momento de leer con inteligencia los resultados del día de ayer y replantear algunas estrategias que le permitan terminar su mandato sin mayores sobresaltos.

SV sabe, al menos eso parece, que una de sus primeras medidas a tomar será ampliar el espectro político y convocar a personalidades de diversas tendencias para darle mayor respaldo a su gestión. Tenemos un 48%  de limeños que creen que su gestión es deficiente. Esta es una llamada de atención severa para ella. La única manera de recuperar credibilidad frente a estos electores es con la presencia de nuevos cuadros que oxigenen y mejoren la calidad técnica de su administración. Por eso, de acá en adelante, la colaboración del PPC será vital en este terreno.

Por tal motivo, no resulta extraño que SV haya anunciado que hoy mismo se reunirá con Raúl Castro, líder del PPC, para hacer una evaluación de lo que dejó la jornada electoral, pensando ya en lo que se viene más adelante. Más aun teniendo en cuenta que las cifras del conteo rápido de varias empresas encuestadoras (Apoyo y Datun), señalan que existe la enorme posibilidad de que todos, o casi todos los regidores de Fuerza Social sean revocados. En este escenario, la participación del PPC será fundamental para darle a SV el respaldo que perderá con el éxodo de sus regidores, en especial, con la partida de Eduardo Zegarra, su teniente alcalde, y Marisa Glave, la regidora con mayor presencia mediática y su principal defensora.

¿Quiénes votaron por el NO? Yo diría que dentro del electorado que decidió por el NO, tenemos a cinco grandes grupos: 1) Los que no querían que Lima sea presa del caos e ingobernabilidad con una victoria del SI, 2) Los que advirtieron que esta revocatoria tenía el objetivo de favorecer los intereses políticos de algunos (Castañeda y García) en desmedro del interés de la ciudad, 3) Los que pensaron en lo costoso que resulta para el país organizar una nueva elección cuando falta muy poco para los comicios en 2014; 4) Los que respaldan la gestión de SV y se identifican con su manera de entender y hacer política; y 5) Los que están en contra de la revocatoria (de esta en particular) por considerar que debilita a la institucionalidad democrática y socava el poder de la autoridad.

En otras palabras, SV no debe interpretar que el 52% de apoyo al NO significa un respaldo mayoritario a su gestión. De hecho, un importante sector del electorado que marcó por el NO declara haberlo hecho a pesar de considerar que la gestión no ha sido la más eficiente. Para este sector, el peligro de una victoria del SI, una que hubiese ocasionado la salida de SV del cargo era mucho mayor al “supuesto” beneficio que la ciudad de Lima obtendría si esa posibilidad lograba concretarse.

Siendo ese el imaginario político de quienes la respaldaron, SV debe idear la manera de articular un discurso que sea capaz de hacer que la confianza recibida se mantenga hasta el final de su mandato. Esa será la única manera de poder hacer frente a las críticas que seguramente no tardarán en llegar de parte de los perdedores. Además, si su gestión se ve debilitada con la salida de un grueso de sus regidores, ella debe buscar fortalecer su imagen a nivel de la opinión pública, pues esa será la manera más inteligente de ganar el apoyo que necesita para seguir impulsado las grandes reformas que Lima exige.

Muchos analistas y políticos dicen que en la jornada de ayer no hemos tenido ganadores ni perdedores. Incluso han señalado que la democracia ganó. Frases hechas que en términos políticos no tienen mayor sustento. Toda elección deja resultados positivos y negativos para los que compitieron en ella. Eso es así desde que la política se llama política.

SV se ha visto fortalecida, eso está fuera de discusión, pero debe tener en cuenta lo antes señalado para que ese apoyo no se pierda en menos de lo que canta un gallo. No podemos decir lo mismo de sus regidores. Muchos de ellos han sido percibidos por la población, incluso por los que apoyaron el NO (y marcaron SI en sus casilleros), como personalidades que no aportaban mucho a su gestión. A muchos se los vinculó con grupos radicales y de izquierda recalcitrantes. Eso no quiere decir que esto sea verdad, pero la política es el terreno de las percepciones y las imágenes creadas. La gente vota no por lo que es, sino por lo que aparenta ser una persona o por lo que cree ver.

También han resultado ganadores los partidos que decidieron apoyar la campaña del NO a pesar de las cifras negativas con las que comenzaron esta aventura. Recordemos que el NO llegó a estar 25% abajo del SI hacia apenas un par de meses. ¿Quién sería tan loco como para arriesgarse a quemar su nave política en una batalla en la que tiene todas las de perder? Muy pocos. Por eso resulta destacable la posición asumida por Alejandro Toledo, Fernando Andrade, Javier Alva Orlandini, PPK, César Acuña y otros líderes que trajeron para el NO los votos de sus respectivas agrupaciones.

Pero la gran ganadora de la jornada fue Lourdes Flores, y con ella el PPC. Lourdes demostró ser una verdadera estadista, una demócrata a carta cabal que más allá de las diferencias políticas es capaz de tender puentes de diálogo para la defensa de las instituciones y principios democráticos. Su participación le dio un empujón a la campaña de SV que fue decisivo en la última semana. Además, ha logrado posicionar en el imaginario colectivo de los electores a una nueva camada de dirigentes pepecistas que seguramente serán las voces de su partido en los próximos años. Ahora, si las cifras se confirman, será el PPC el partido con mayoría en el Concejo Metropolitano, y a su vez, tendrá  muchas posibilidades de triunfo de cara a las municipales de 2014. Recordemos que históricamente Lima siempre fue pepecista.

Por otro lado, los grandes perdedores han sido Luis Castañeda y Alan García. Al final, los ciudadanos, muchos de ellos, terminaron por darse cuenta de que Marco Tulio, Patricia Juárez, Nidia Vilchez y Mauricio Mulder, no eran otra cosa que personajes de segundo rango que respondían a los intereses y directivas de ambos. Ellos se colocaron detrás de bambalinas, jamás quisieron dar la cara, prefirieron intrigar desde las sombras, y mandaron al paredón de fusilamiento a sus “colaboradores”. Pero a última hora, en especial en esta última semana,  los ciudadanos corrieron el telón de fondo, los dejaron al descubierto y los sancionaron por su pusilanimidad y cinismo político. ¿O alguien cree que el Apra decidió apoyar la revocatoria sin pedirle permiso para ello a Alan García?

Finalmente, y este es un comentario más personal que político, el gran sacrificado de esta campaña terminó siendo Luis Castañeda Pardo, hijo del ex alcalde, pues las cifras lo dan como el regidor que con mayor claridad terminó siendo revocado. Es una pena por este joven muchacho, pues terminó poniendo la cara y peleando una batalla que no era la suya, todo por querer salvarle el pellejo a su padre. Padre e hijo fueron por lana y salieron trasquilados, aunque la infamia del padre fue mayor: ¿Qué padre expone a su hijo de esa manera? ¿Qué padre le pide a su hijo pelear combates que no le competen a sabiendas de que puede salir herido de muerte? Saque usted sus propias conclusiones, y recuerde este hecho el día en que el señor Castañeda decida volver a postular a un cargo público.

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lunes, 11 de marzo de 2013

Marca cuarenta veces NO





Hoy más que nunca votaré por el NO. En procesos electorales tan polarizados como el que estamos viviendo es fundamental poder escuchar a las partes, y reflexionar sobre sus planteamientos. Yo, como muchos otros, me tomé el trabajo de informarme para emitir mi voto. Ayer, fecha en la que se llevó a cabo el “debate” entre el SÍ y el NO, no pude sino confirmar lo que muchos ya sabíamos: “Esta revocatoria no tiene ni pies ni cabeza, no existen razones de fondo para revocar a los cuarenta miembros del Concejo Metropolitano de Lima”.

No me pronunciaré sobre el triste y bochornoso espectáculo que los “revocadores” (es decir, los empleados de Castañeda y García), nos brindaron a los ciudadanos al no asistir al debate (correrse cobardemente, diría yo) a pesar de haberse comprometido a hacerlo en la mañana del día de ayer. La miseria moral de estos oscuros personajes, sicarios de los verdaderos “titiriteros”, ha sido tan evidente que sólo un mononeuronal podría creer que para ellos lo más importante es el bienestar de nuestra Lima.

Las personas debemos responder por nuestros actos, nuestra conducta pública es la que se expone al escrutinio ciudadano. Únicamente quiero dejar en claro que resulta muy peligroso para un país el que su clase dirigente no sea capaz de respetar los acuerdos y reglas de juego a los cuales se comprometen de manera voluntaria. Esto es así porque el cumplimiento de las reglas es lo que garantiza el orden y la estabilidad de una sociedad.

Querer cambiar lo acordado a medio camino, pretender hacer añicos las promesas y tirarse abajo una negociación pone en evidencia la informalidad e improvisación de aquellos que han llevado a Lima a una situación tan peligrosa como la que ahora estamos viviendo. Así han actuado desde un inicio los revocadores. Esto es algo que debemos tomar en cuenta al momento de votar este 17 de marzo.

Yo votaré por el NO porque considero que esta gestión, a pesar de haber cometido errores que están siendo corregidos, no es, ni por asomo, la más ineficiente de la historia, como maliciosamente los “revocadores” han venido sosteniendo desde el momento en el que Susana Villarán asumió el cargo.

Porque hay que decir las cosas como son, a SV la quisieron fuera del municipio desde el preciso instante en el que ella decidió declararle la guerra frontal a la corrupción. Ellos no quieren una gestión decente y honesta, ellos quieren de vuelta a los defensores del “arreglo, la cutra y el tanto por ciento”. Esta es una verdad que ni el más fanático del SI puede negar.

Los revocadores han señalado, una y otra vez, bajo el lema “miente, miente que algo queda”, que la ineficiencia de esta gestión la coloca como la más precaria de los últimos años. Sin embargo, publicaciones independientes como la Revista Poder, difundieron un estudio en el cual se puede apreciar dos cosas: 1) La gestión de SV no es la más ineficiente; y 2) Si comparamos los dos primeros años de gestión de SV y los confrontamos con lo que sus antecesores hicieron en ese mismo periodo, podemos decir que SV supera con creces el desempeño de varios de ellos.

Durante la elección municipal en la que resultó elegida SV, sus opositores la tildaron de comunista, marxista, e incluso de pro terrorista (infamia, que nunca fue rectificada, dicho sea de paso), los mismos que hoy en día pretenden revocarla dijeron que si ella ganaba la elección terminaría espantando a la inversión privada y que ello generaría un profundo retroceso para la ciudad.

Las mentiras en la política, como en la vida misma, tienen patas cortas. La verdad siempre se termina imponiendo, al menos para aquellos que no tienen miedo de aceptarla. La gestión de SV ha promovido una inversión privada por 7 mil millones de soles para obras de infraestructura (5 grandes proyectos viales). ¿Dónde está entonces la señora pro terrorista que desplomaría la estabilidad económica del municipio? No está, y nunca estuvo, porque SV hace rato ha demostrado ser una mujer de una izquierda democrática que reconoce la importancia de las asociaciones público-privadas para el desarrollo de un país.

También han dicho los revocadores, más de sus mentiras, que esta gestión no ha hecho obras, que Lima se ha paralizado desde que esta gestión comenzó, que las inauguraciones de obra física han brillado por su ausencia. Bueno, para demostrar rápidamente que eso también es mentira, debemos decir que esta gestión ejecutó en dos años el mantenimiento de 300 km de vías (cifra récord si tenemos en cuenta la lentitud con la que se maneja el Estado). Además, es increíble que los revocadores no reconozcan la importancia que para la salud de los más pobres tiene la construcción de 4 hospitales llevados a cabo por esta gestión a la cual ellos pretenden “interesadamente” revocar.

A diferencia de lo que ocurrió en la gestión pasada, SV entendió que las obras de un municipio “no se miden únicamente en toneladas de cemento”. Por eso, esta gestión, con el apoyo de todos los regidores, ha promovido programas como Barrio Mío y Chicos Chamba, destinados a capacitar a jóvenes para el ejercicio de un empleo y oficio, además de brindarles ayuda psicológica, una tarea fundamental en una ciudad tan violenta como la nuestra. Al mismo tiempo, se implementó un programa de ayuda para las mujeres víctimas de violencia familiar, el cual además de darles cobijo les ofrece asesoría legal a la hora de denunciar y procesar a sus victimarios. ¿Es que acaso este esfuerzo no es digno de ser reconocido?

Lo mismo ha ocurrido en el campo de la cultura y el arte en los cuales la gestión actual ha llevado adelante importantes iniciativas para que los limeños, especialmente los más jóvenes, puedan tener acceso a espectáculos culturales que enriquezcan sus vidas como fue la organización del Primer Festival de Artes Escénicas de Lima. Es una verdadera pena que quienes promueven la revocatoria crean que el teatro, la música, o la danza, son pasatiempos reservados únicamente para los ricos y que a las clases medias y populares estas actividades no les interesan.

Esta gestión tiene el enorme crédito de haber enfrentado un problema que tenía 40 años sin ser resuelto. Con decisión política y diálogo (hasta donde se pudo) se logró el traslado del mercado de “La Parada” al nuevo Mercado Modelo de Santa Anita. Esto es muy importante, pues además de formalizar el comercio de alimentos en la ciudad, asegura los derechos de sus trabajadores y preserva la salud de quienes a diario consumimos estos productos.

Combatir la informalidad en el transporte fue una de las ofertas de campaña de SV, esta propuesta ha sido cumplida con decisión. Problemas complejos como este no pueden ser resueltos en dos años, pero qué duda cabe que esta gestión ha tenido el coraje de salir al frente y combatir a las mafias que organizaron 9 paros, a todos ellos SV les puso el pecho, y todos ellos fracasaron. Hoy en día la reforma del trasporte avanza a mayor velocidad. Esta es la gran reforma que los revocadores, los mismos que por puro cálculo político nunca quisieron hacerla, pretenden paralizar.

Finalmente, yo también votaré por el NO, porque creo que es necesario apostar por el fortalecimiento de las instituciones democráticas. Vivimos en un país en el cual el respeto por las reglas democráticas es casi nulo. Vivimos en un país en el que se premia la pendejada y la viveza de quienes “como sea” y al “precio que sea” quiebran el orden democrático y minan a las autoridades cuando estas resultan incómodas y no quieren formar parte  de los “negocios bajo la mesa”.

Yo votaré por el NO porque SV es una mujer decente y honesta, y eso para mí, en un país acostumbrado a los Fujimori, los García, los Castañeda, entre tantos otros de la misma gavilla, es un mérito digno de resaltar. Susana Villarán ha demostrado en dos años que en el Perú robar NO es la regla, y que se pueden hacer obras “sin mancharse las manos con el sucio dinero de la corrupción”.

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