lunes, 6 de agosto de 2012

Entrevista al destacado constitucionalista peruano Domingo García Belaunde




Domingo García Belaunde, destacado constitucionalista e intelectual peruano, conversa con La Ley y reflexiona en torno a los temas más importantes vinculados al sistema político peruano. Con él compartimos y desarrollamos ideas acerca del sistema de gobierno, sistema de partidos y sistema electoral. También se pronuncia sobre algunos temas de actualidad con relevancia política y constitucional.


Sobre el mensaje presidencial de 28 de julio

1. ¿Cuál es la finalidad constitucional del mensaje presidencial del 28 de julio?

En principio habría que decir que el mensaje presidencial no fue siempre el día 28 de julio de cada año. Esta práctica se ha hecho costumbre desde el año 1945. Antes de ello, tenemos mensajes presidenciales llevados a cabo en setiembre o diciembre, tal y como sucedió durante la presidencia de Sánchez Cerro en el año 1931. El mensaje presidencial es una figura tomada de la tradición de los Estados Unidos, en donde es llamado “mensaje de la unión”. La idea es que el presidente concurra al parlamento y se reúna con la cámara para exponer una serie de ideas básicamente relacionadas a los avances hechos durante el año de gestión en los diversos sectores de Gobierno.

2. Haciendo un poco de memoria, ¿recuerda Ud. algún mensaje presidencial que lo haya impresionado? 

Bueno, sobre este punto debemos diferenciar entre dos tipos de mensajes: los que conocemos por los libros y la historia y los que yo pude ver. En los primeros, sin lugar a dudas tenemos a los discursos de Manuel Pardo y Piérola en el siglo XIX, y también los de Leguía. Pero los que yo recuerdo desde niño fueron los del gran orador Fernando Belaunde Terry. Belaunde siempre impresionaba en sus mensajes porque sus exposiciones las hacía sin ningún tipo de papel o ayuda memoria. Es por ese motivo que en la Constitución de 1979 (como respuesta al estilo de Belaunde) se señaló que el presidente debería concurrir al parlamento para “leer” su mensaje a la nación. Más allá de esta anécdota, lo importante era la presencia del jefe de Estado dirigiéndose a las cámaras informando sobre la marcha del país.

3. En esa lógica, a su juicio, ¿qué temas cree que debería abordar el presidente el 28 de julio?

Bueno, la idea de los mensajes es hacer un resumen general de los avances hecho a lo largo del último año. Para ello se sabe que cada sector le envía al presidente un breve resumen con los datos más importantes. Luego, él consolida esta información y le da el enfoque que crea conveniente estableciendo el orden o la importancia para cada tema. Por razones de tiempo, el mensaje no puede ser tan duradero, por eso es importante sintetizar la información y exponer los datos más relevantes.


Sobre las reformas constitucionales

4. Al margen de las promesas electorales hechas en este terreno, ¿cuál considera usted que es la reforma constitucional más importante que se debería impulsar durante todo este Gobierno?

Sobre este punto habría que decir que luego de la caída del régimen fujimorista surgieron propuestas que apostaban por una reforma total de la Constitución. Esta primera intención ha perdido fuerza porque socialmente a nadie le interesa la promulgación de un nuevo texto que no trae necesariamente la felicidad. La gente lo que quiere es estabilidad, trabajo y mejoras tangibles. Debemos recordar siempre que las constituciones no son fines sino tan solo medios para alcanzar determinados objetivos. Pero al margen de todo ello, yo diría que son tres los grandes temas que deberían ser trabajados: 1) Precisar la parte referida a los derechos fundamentales para aclarar algunos conceptos un poco confusos, 2) Precisar la parte referida a los tratados y/o convenios internacionales que fue erróneamente eliminada por los redactores de la Carta de 1993; y 3) Afinar el capítulo referido al proceso de descentralización y regionalización para evitar los problemas que en la actualidad estamos viendo. Los problemas que hoy se presentan en Cajamarca, se deben en gran medida a la manera defectuosa como el gobierno de Alejandro Toledo impulsó este proceso, superponiendo sobre la demarcación territorial, la existencia de regiones que en realidad no existen.


Sobre el Tribunal Constitucional (TC) y sus miembros

5. En los próximos meses esperemos que se elija a los nuevos miembros del TC, ¿cuál es el perfil que debe tener un magistrado de un TC?

Bueno, lo que se busca básicamente es gente con experiencia (sería importante exigir mayor edad para este cargo), por la trascendencia que la labor del TC tiene. Lo que debemos desterrar es el famoso “cuoteo”, o sea en otras palabras la “repartija”, mediante la cual los grupos políticos exigen contar con una persona cercana a sus intereses. En otras partes también se presenta está práctica pero se hace con candidatos de mayor nivel, acá no ha ocurrido eso, en nuestro país se nombra como miembro del TC al amigote político, independientemente de su capacidad profesional y solvencia personal. Eso hace que el TC no pueda realizar una mejor labor.

6. Sobre este mismo punto entonces, ¿qué opinión le merece la aprobación de este mismo mecanismo para seleccionar por invitación a los miembros del TC?

Sin lugar a dudas, esta medida ha sido un avance. Hasta hace poco la elección se convertía en un manoseo terrible en el cual los candidatos se apuntaban como en una repartición de panetones, y luego de una entrevista poco rigurosa se terminaba eligiendo al más simpático o recomendado. Hubo un señor que fue elegido pero que luego de ser encontrado negociando con un político conocido su nombramiento fue dejado sin efecto. Lo que se busca es contar con personas que sean elegidas no por su parentesco político sino por su talento profesional y su valía personal.

7. ¿Usted estaría dispuesto a ser miembro del TC?

No lo he pensado y nadie me lo ha ofrecido, así de simple (risas).

8. ¿Y si se lo ofrecen?

No sé, cómo le voy a decir.


Sobre el sistema de gobierno en el Perú

9. ¿Ud. cree que deberíamos despresidencializar nuestro sistema de gobierno?

Esta es una pregunta muy interesante, pues pone en debate de cuestiones de fondo. Los sistemas políticos se forman históricamente. En esa línea, habría que recordar que nosotros nacimos como República en el siglo XIX y que en ese entonces adoptamos el único modelo existente en el panorama americano: el presidencialismo de los Estados Unidos. Lo que nosotros hemos hecho luego es incorporar paulatinamente figuras propias del parlamentarismo como la censura, interpelación, veto presidencial y la figura del Primer Ministro. Ahora bien, el problema en torno a la manera cómo se ejerce el poder presidencial en nuestro país no pasa por el tipo de figuras que se insertan en la Constitución, sino que gira en torno a nuestra cultura política y al marcado autoritarismo presente en ella. Acá el presidente es visto como una especie de Dios que debe remediar todos los problemas en un solo día.

10. ¿Deberíamos fortalecer a la figura del Primer Ministro en el Perú como algunos proponemos?

Sí, esa es la idea. El presidente prototipo que hizo eso fue Manuel Prado en su segundo periodo. Prado nombró como Premier a Pedro Beltrán encargándole la marcha diaria del Gobierno, reservándose para sí la conducción de los grandes temas nacionales (esa es la fórmula). Por ese motivo Prado fue llamado “el presidente ministeriable”.

11. ¿Debemos fortalecer al Parlamento e incorporar una segunda cámara como algunos sostenemos?

Yo creo que sí, dado el nivel bajísimo de nuestros congresistas es importante contar con un Senado de origen electoral diferente y competencias distintas a las que presenta la cámara de diputados para que no se convierta en su duplicado. Eso se pensó en la Constitución de 1979 con un Senado compuesto por gente madura que permitiese una mayor reflexión y análisis al interior del Parlamento. Ese esfuerzo se frustró debido al argumento ridículo que Fujimori expuso para eliminarla. Para Fujimori, un Senado resultaba muy caro, luego, la historia demostraría que el Congreso unicameral resultó ser más costoso. Pero al margen de ello, debemos precisar que más allá de las leyes electorales o instituciones constitucionales, los sistemas políticos funcionan gracias a la presencia de un sistema de partidos sólido y una cultura política auténticamente democrática la cual se construye a los largo de la historia de cada pueblo.

12. ¿Esta Ud. acuerdo con aquellos que proponen la renovación por tercios del Parlamento?

Tengo mis dudas, no la descarto pero tengo mis dudas. Además ese mecanismo ya operó en nuestro país hasta el año 1920. Lo que pasa es que en nuestro sistema el presidente necesita tener mayoría en el Congreso. Cuando ello no ocurre se ve forzado a buscar alianzas o coaliciones. El problema surge cuando estas alianzas son precarias y poco duraderas. En una democracia el diálogo es muy importante, pero para ello es necesaria la presencia de una cultura del consenso que le de sostenibilidad a los acuerdos. Yo creo que podríamos hacer un ensayo con una renovación parcial. Pero honestamente, no tengo una posición totalmente definida.

13. Usted nos decía que había sido un error la manera cómo se implementó el proceso de descentralización y regionalización. A propósito de ello, ¿cree Ud., como algunos hemos afirmado, que es un error pretender reformar la Constitución para censurar e interpelar a los presidentes regionales?

Claro que sí. Esa propuesta no tiene ningún sentido. Ambos mecanismos son figuras netamente parlamentarias. Estas fueron pensadas para equilibrar la relación de fuerza entre el poder Ejecutivo y Legislativo, a partir del diseño de un sistema de control interórganos. Los gobiernos regionales poseen otra estructura, no forman parte del poder ejecutivo. Es un error extrapolar la estructura macro de un país, la que responde a un desarrollo y evolución histórica, para solucionar problemas contingentes que presentan otra naturaleza.


Sobre el sistema electoral

14. ¿Comparte Ud. la opinión de aquellos que proponemos la eliminación del voto preferencial?

Por supuesto, para mí el voto preferencial es fuente de corrupción.

15. ¿Está Ud. a favor de la implementación del voto facultativo en el Perú?

Bueno, el voto obligatorio se implantó como respuesta a la renuencia de la gente a participar durante el siglo XIX. Se señaló que el ciudadano debía ayudar a construir el Estado haciéndose responsable por quien elige y por los actos de este. Pero hoy en día se ha demostrado que eso no es exacto. En los países en los cuales se ha implementado el voto facultativo solo el 30% o 40% no vota, versus una porción mayoritaria que refleja la tendencia electoral general de ese país. Quizás en un comienzo yo fui partidario del voto obligatorio. Ahora mi perspectiva es distinta, yo creo que debemos ir progresivamente hacia su eliminación, partiendo por la reducción de las multas y la derogación de todo tipo de sanción a quien no vota. Ahora bien, lo que sí deberíamos precisar es lo referente a los miembros de mesa. Necesitamos gente calificada y especializada en esta labor para evitar problemas futuros. Yo, por ejemplo, he presidido dos o tres veces una mesa de votación, y perfectamente hubiese podido falsificar el acta, pues los ciudadanos que me acompañaban no sabían absolutamente nada.

16. ¿Qué opinión tiene Ud. sobre la propuesta hecha por el presidente para eliminar el voto de militares y policías en actividad?                            

Esa propuesta es un retroceso. Los militares y policías no son otra cosa que ciudadanos vestidos de uniforme. No existe razón para limitarles este derecho. El ejercicio de este derecho los vincula de modo más directo con el orden y sistema democrático. El voto debe ser universal y esa es la tendencia histórica a nivel mundial. Que vote quien quiere votar sin ningún tipo de impedimentos.

17. ¿Podría explicarle a nuestros lectores, las razones que justifican la prohibición para que la primera dama sea candidata en el año 2016?

La única justificación es histórica. Siempre en nuestra historia se cometieron fraudes electorales desde el poder. Que ahora no lo haya, no quiere decir que no lo pueda haber. Es la misma lógica para eliminar la reelección inmediata en nuestro país. Se sabe que el presidente (y quien esté cerca de él) tiene un poder de control político muy grande que lo coloca en una posición de ventaja en la carrera electoral. Eso no ocurre en otros países como en Estados Unidos en donde el presidente no maneja el poder. Allí no importa si la pareja presidencial quiere ser candidata porque el poder no está centralizado en un solo actor (el presidente), sino distribuido territorialmente entre los cincuenta estados federales. Entonces las razones son de tipo histórico. Miremos el ejemplo de Cristina Fernández de Kirchner, yo estoy seguro que allá todo está comprado, debido a la centralización absoluta del poder (a pesar de ser un país federado). Acá el problema es justamente ese: la centralización y concentración de poder que asusta y nos da miedo. La historia del Perú ha sido eso, una sucesión de fraudes, mentiras, corrupciones e inmoralidades. Por eso la necesidad de este tipo de blindajes.


Sobre el sistema de partidos

18. ¿Comparte la propuesta que algunos sostenemos sobre la necesidad de contar con financiamiento público para los partidos políticos?

Estoy totalmente de acuerdo. Esta propuesta es importantísima porque si los partidos no tienen financiamiento público caen en manos de los grandes grupos de poder económico. Si ello es así, corremos el riesgo de que estos grupos manejen la política. La única manera de corregir eso es a través del financiamiento público. Todos los partidos deben contar con un fondo inicial, para luego recibir recursos en función de sus resultados electorales. Qué vergüenza existe en financiar a los partidos, eso se hace en todas partes, yo no sé por qué acá se han negado a impulsar esta propuesta.

19. ¿Está Ud. a favor de sancionar el transfuguismo parlamentario?

El transfuguismo es un hecho moralmente repudiable, eso está claro. Pero cuidado, acá la pregunta es: ¿Qué entender por transfuguismo? En un sistema con partidos sólidos la cosa es clara, quien va con un partido le debe absoluta lealtad, y por tanto no se presentan estos problemas. Pero acá, no hay partidos sólidos. Qué cosa es Gana Perú y Cambio 90. Esos son nombres de chiste, esos no son partidos. Acá el único partido hoy en día es el APRA, y en cierto sentido el PPC, y en menor grado AP. Los demás son movimientos que se unen por motivos electorales que no saben lo que quieren y no cuentan con programas. Y tan pronto alcanzan sus objetivos entran en una nueva fase, cuyas características ya conocemos.

20. En esa línea: ¿Está Ud. de acuerdo en elevar progresivamente la valla electoral dependiendo del número de partidos que conforman una alianza electoral?

Sí, claro que sí. Pero el problema es mayor, los partidos se forman por necesidad histórica y por la presencia de grandes líderes. El problema es que en nuestro país no contamos con estos. En ese sentido, no debería sorprender que no podamos consolidar un sistema de partidos.

21. ¿Diría Ud. que el problema de nuestro país es en realidad la ausencia de una élite política?

Claro que sí. El Perú tuvo una élite política en el siglo XIX con la formación del Partido Civil que manejó el país durante treinta años. Luego, durante 1930 y 1940 hubo algo de eso. Pero es en la década de 1960 donde aparecen nuevos partidos, muy articulados, si bien con distintos electorados. Pero hoy el cuadro es diferente, dudo mucho que podamos decir que el Perú cuenta con una clase política orgánica.


Esta entrevista ha siso publicada en el número 24 de LA LEY, publicación mensual del grupo editorial Gaceta Jurídica S.A. Mi agradecimiento a la empresa por permitirme compartir con la ciudadanía los contenidos de este trabajo editorial.

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